Una noche mala
Pasamos más tiempo yendo de un bar a otro y esperando para entrar que adentro de ellos. Sorpresivamente fueron más divertidas las esperas que los bares y hablamos con más gente en la cola que adentro.
Los borrachos y gatos locales son más soportables que los internacionales. ¿Por qué? el borracho internacional solo se ríe y parece más tontón de lo que (por ahí o no) es; el local (depende su estado) puede generar odio (si se pone pesado) o risas (si se pone ocurrente). El gato nacional muchas veces gatea solo por amor al arte y rema toda la noche con uno; el internacional (más que nada el europeo) es más desinhibido y, por ende, no tiene límites.
"Hay muchas noches malas y algunas, muy pocas, buenas. Hoy fue una mala"







